24 de noviembre de 2016

El pensamiento circular

«Vuelve a pensar en él, 
con las piernas por el aire, 
y esperando no encontrarse nunca más.»


Recaer es solo tener que prometer que no lo volverás a hacer.
Nunca, nunca.

Tengo la boca llena de rosas negras,
sin espinas,
ya no me desangran.

Estoy lamiendo los daños,
las ganas,
tu ruido. 

Estoy temblando de miedo,
de frío.

La sangre hirviendo,
tus pupilas dilatadas,
el otro lado de la almohada,
y acabará. 

Pero no llegues lejos,
marchítate aquí mismo
y hazlo conmigo,
delante de mí,
detrás,
dentro, 
lento. 

Luego prométeme que no eres como Annie,
todavía me duele la despedida,
el que no vayas a regresar,
Allen y yo te queríamos.

Volveremos a reírnos,
seguro,
todavía lo estamos haciendo. 

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